Entrevista en 1er Número de Las Sumas Voces

abril 28, 2010

Entre mis archivos hallé hace unas horas esta entrevista que me hizo Alberto Alarcón hace más de ocho años atrás. Salió en el primer número de la revista Sumas Voces, agosto de 2001, en edición simple, nada que ver con las siguientes. 
El tiempo pasa y las ideas dan saltos, se ramifican. En hermosa contradición.   



EN EL ANOCHECIDO LODO DEL ASFALTO



                                                       Por Alberto Alarcón




Para la inauguración del evento Poetas al Ataque estuvo entre nosotros el destacado poeta chiclayano Stanley Vega, quien dejó entre el público asistente una grata impresión gracias a la sencillez de su obra poética cargada de estremecimiento existencial y estético que revela la asunción de un destino de poeta en todos sus extremos y consecuencias.



Stanley, es profesor de Literatura. Actualmente, prepara un volumen sobre la literatura Lambayecana de los años 90 y acaba de publicar Inútil Inventario, su primer libro. A continuación, fragmentos de una larga conversación con el vate.




AA - Quisiera empezar por lo último que dijiste en el recital. Tú has dicho algo que comparto, el hombre es un ser ridículo y creo que el aceptarlo es mas bien positivo para él, pues su valor reside en su capacidad para compensarse, ¿quieres decirnos algo más acerca de esto?

SV - Cuando hice referencia a que el hombre es un ser ridículo me refería a las actitudes limitadas que uno tiene y que sin embargo puede desarrollar. Creo que a partir de esto tenemos precisamente que compensarnos con el desarrollo de nuestros pensamientos y sentimientos y llegar a otra etapa, a ser en cierta forma el hombre que quería Nietszche.

AA - Yo siento que en medio del reposo de tu poesía hay una nota exultante, angustiada ¿Te sientes poseído por algún dolor que te hace introducir tal estado en tus poemas?

SV - Mira, cada vez que hablo de mi es como si hablara de los demás. Todo el tránsito de mi poética radica en el intento de reflejarme y de hecho que mi interior está lleno de frustración y de caos, como en todos los demás. En el intento es que van saliendo mis poemas, con ese toque al que tú te refieres. En el fondo no es Stanley en que pinta así, son también los otros, las otras vidas que contiene el poeta.

AA - Sí, en cierta forma el poeta totaliza al hombre. Quisiera sin embargo preguntarte ¿cómo se siente Stanley Vega en una ciudad provinciana, como Chiclayo, por donde no pasan precisamente las principales coordenadas de la vida cultural del país...?

SV - Es lamentable tener que aceptarlo. Chiclayo es una aldea provinciana, como lo es Trujillo o Lima, que es una acumulación de comarcas. En Chiclayo, me siento de los dos modos, feliz e infeliz, satisfecho e insatisfecho, como corresponde a mi humana naturaleza. Me parece que es una cuestión de espíritu y esto se traduce en los versos que escribo.



AA- Sábato habla en una de sus novelas de los "derrumbamientos espirituales" que marcan la vida de los hombres, ¿cuáles han sido los tuyos?

SV- Mis derrumbamientos son continuos y cíclicos, pues en eso consiste la vida. Ahora, recordar un derrumbamiento especifico... puede ser el del amor que en mi caso ha sido catastrófico. Pero uno se repone, asimila y madura. El amor es un derrumbamiento terrible si no aceptas su fugacidad, su constante ser y no ser. El amor es como la vida misma, una pequeña luz por un instante y nada más, y eso hay que aceptarlo sin dramatismo.

AA- Stanley, ¿crees que la esperanza humana es posible, que la utopía es realizable?

SV- La esperanza es nuestro propio aliento, nuestra respiración. Sí, claro, necesito de una utopía, como todos los mortales para poder vivir. Sin utopía es imposible hacerlo, ella es como el aire que respiramos.

AA- Hablemos de tu poesía. Lo primero que encuentro en ella es su brevedad formal y luego una sencillez atravesada por un universo verbal aparentemente simple ¿Cómo arribaste a este tipo de lenguaje literario?

SV- Debo reconocer que este lenguaje ha implicado un trabajo difícil. La sencillez poética es lo mas difícil de conseguir. En un primer momento escribía poemas extensos, de largo aliento que a veces resultaban pura verborrea. Pronto me di cuenta que hay que dejarse conducir por el espíritu, que nos permite ver y reinventar las cosas con sencillez. Cuando el espíritu nos habla, lo hace en fracciones de segundo, con una urgencia que sólo podemos captar los poetas que aguardamos la revelación de esa voz con humildad.

AA- Algunos poetas acuden, cuando conocen ya algunas técnicas, a ciertas trampas o estratagemas para producir efectos literarios, ¿Sueles hacerlo tú?

SV- Yo no reconozco ninguna trampa, probablemente las use sin saberlo. El alma es la que sabe de esas cosas. Yo creo que si usara concientemente una de esas trampas, la poesía cobraría venganza y me abandonaría.

AA- Entonces, ¿No hay ningún grado de lucidez en ti como hacedor del texto poético, te dejas llevar sólo por lo que ocurre dentro de ti?

SV- Hay una intuición que es propia del ejercicio literario y del tránsito que uno hace como poeta. Lo principal sin embargo es que las palabras se ordenan por si solas, el poeta sólo contempla con el rabillo del ojo. El que ordena, después de todo es el espíritu.

AA- Los poetas tienen temas recurrentes, asuntos que los asedian a lo largo de su carrera literaria ¡Cuáles son la obsesiones que te obligan a escribir?

SV- Mi mundo interior es el que elige mis obsesiones, ese mundo es una caverna poblada de fantasmas que ni mis propios ojos pueden ver sin confundirse.

AA - Pero, ¿cuál de estos fantasmas se te aparece constantemente?

SV- El de la muerte, otro es sin duda la ridiculez del ser humano, temas a los que he hecho alusión en los poemas que leí esta noche.

AA- Hay una imagen que me ha impactado, es aquella en la que dices sentirte luego de la muerte dentro de un ave que va volando y cagando, es decir un juego entre los útil de la belleza y esa cosa pedestre, escatológica que es cagar ¿Qué sentiste cuando pusiste esa palabra?

SV- Una liberación tremenda, una vivencia sublime.

AA- ¿No tuviste la tentación de borrarla en algún momento? ¿No te pareció antiliteraria?



SV- En absoluto. La sentí y fue imperioso escribirla, así de simple.



AA- Los escritores solemos tener, con respecto a los autores que preferimos, una especie de sistema planetario ¿Cuál es el tuyo ahora?



SV- Mis autores favoritos no son precisamente poetas sino mas bien filósofos que ya te he mencionado; sin embargo no puedo dejar de manifestar una preferencia muy especial por Baudelaire, el gran poeta francés.


Alberto Alarcón y yo en algún lugar de Piura, bebiendo clarito y a punto de despacharnos un ceviche. Año 2009. .

21 de abril

abril 21, 2010

Cada vez que llega este día, 21 de abril, se me viene a la mente el recuerdo de mi abuela y el de un amigo del barrio, policia él. Ocurre que un 21 de abril mi abuela murió. Que partió sin despedirse siquiera. Que desapareción  en la madrugada mientras yo era niño y seguro soñaba con ser un soldado valiente o un gran jugador de fútbol.
Por otro lado hoy es cumpleaños de Rolo, un buen amigo de infancia, adolescencia y adultez. Aquel amigo que cada navidad y cumpleaños me cae por la casa. Esos pocos amigos del barrio que perduran pese a que no estamos en el mismo rollo y nos adecuamos y conversamos de todo menos de poesía y ficciones delictivas.  Ya te llamaré y saludaré.
He aqui un poema dedicado a mi abuela Matilde Villoslada y el cual forma parte de Poemas para no aburrirse, supuestamente dirigido a todos los niños. Espero salga estos meses. 


MI ABUELA Y LA LUNA




Mi abuelita
sentada está en la luna,
cuidándome mientras duermo.

Ella no ha muerto.



Sólo ha hecho un largo viaje.

 

Presentación de 3 nuevos poemarios en INC de Chiclayo

abril 12, 2010

Los menesteres literarios y activistas vuelven a retomarse una vez más por estos predios.



Este 17 de abril tenemos la visita de Luis Cabrera Vigo, mejor conocido en la ceremoniosa ciudad de Trujillo como Lucas, aeda de sonrisa extendida y espirítu traquilazo. Trae en la mochila su flamante poemario Retratos del mediodía. Hace la presentación mi compadre y coterráneo de Luis, Jorge Hurtado, quien de seguro estará arribando al borde del inicio de la presentación. Los Retratos ganaron el Premio Lundero de Oro el año 95.



Desde la vecina Libertad, nos visitará también Victoria Larco, quien acaba de perder su virginidad editorial con su poemario Fabula del cuerpo. Presenta a éste neonato: Matilde Granados.



Y bueno, yo estaré presentando el poemario Alucinado de Luis Boceli, quien nació por estos lares y siempre nos cae,  así sea en el momento menos pensado.  

 

Dense una vuelta y estaciónense un rato en el auditorio del INC.



La cita es las 7:30 p.m.



Para los despistados. Día sábado 17 de abril, Auditorio del INC de Chiclayo, Luis González 345, a las 7:30 p.m.





"Dantes", presentación de nuevo poemario de Miguel Ildefonso

marzo 11, 2010




Este martes 16 de marzo, Miguel Ildefonso, quien desde hace un tiempo viene publicando como loco y al parecer nadie lo para, en esta ocasión presentará un nuevo titulo: "Dantes". Sale con Lustra. La cita será en  Jr. Ucayali 391 Lima 1, a las 7:00 p.m. . Meten floro: Antonio Cisneros, José Carlos Yrigoyen, Victoria Guerrero y Víctor Ruiz.  

Una noche cultural en Cusco





No hace mucho que me acaba de enviar una crónica mi estimado amigo Miguel Fuentes, más conocido en el mundo del hampa literaria sureña como el "piwi". Y esto  nos narra después de asisitir a uno de los tantos eventos culturosos que no faltan por ningún lado. Y al final el hombre ni siquiera disfrutó del vinocoro.  


La última noche del viernes, con el pretexto de dispersar mis sugestivas ideas incitadas por aquel volumen en inglés de El señor de las moscas y de comprobar sí aún mis índices de masoquismo verbal no habían transgredido sus propios límites, y de paso beber gratis mis acostumbradas dosis de vino, me apersoné obviamente ataviado con mi bufanda de reglamento, al recinto antes religioso, y ahora turistiquísimo y cultural, donde ya el culto público se obnubilaba por la precisión verbal y algo gramatical de los protagonistas e interlocutores de tan inminente acontecimiento.



Como de costumbre, y premeditadamente, por recomendación de mi maestro algo calvo de budismo VIP, a consecuencia de mi irrenunciable neurosis, llegué tarde y sin ningún remordimiento al susodicho espectáculo étnico cultural; pues, como es sabido, y saludablemente detestado por aquellos que respetan su karma e integridad mental; estas actividades nocturnas y angurrientas, nos remontan a los que tenemos cierta disfunción cívico mental, a esas pesadillas diabólicas, como las actuaciones escolares por el día de la madre o por fiestas patrias o para ser más caustico, a las ceremonias de inauguración del asfaltado de alguna asentamiento humano o para no salirnos del contexto, al funeral de un amigo poeta, donde con un cinismo propio del minimalismo intelectual y gramatical, aquellos que se decían sus amigos, ensayaban y con un fervor kafkiano, las más churrigrotescas y antológicas peroratas que haya tenido que soportar un cadáver…



Serían como las 8.15 de la noche, una hora prudente para llegar y no despertar sospechas en los organizadores, que uno asiste a estas ceremonias, solo para hacer hora y motivarse vinícolamente para una prometedora noche de juerga. Haciendo mis cálculos, llegué con unos 30 minutos de retraso, pues la invitación decía a las 7 de la noche, Hora Peruana valga la aclaración…Como era de esperar, el recinto evocaba visualmente es obvio, a la misa de cuerpo presente de mi padrino de bautizo, que de dios goce, gracias a su reputación de magistrado…A primera vista, como todos estaban de espaldas, no podía distinguir a nadie, provocando en mi una sensación parecida a la que sentí el día que por mi precaria intuición femenina ingresé a un salón abarrotado de machulas con aires de Borges, pero para infortunio de ellos, con la ductilidad verbal de un profesor sicuaneño de algebra, donde más de uno sumido en pavor tawantinsuyano lanzaba las mas apoteósicas metonimias alusivas al disonante y pecaminoso beso del periodista Beto Ortiz, en una demostración distintiva de patriotismo e identidad cultural. Pasado unos minutos, ya familiarizado con la atmosfera entre comillas cultural, pude distinguir algunas cabecitas que me eran afectivamente empáticas.



Como ya es mi costumbre, en este tipo de manifestaciones humanas, entendidas como culturales, trato en lo posible de no involucrarme ideológicamente ni hepáticamente; pues creo que 11 años de padres nuestro y somos libres ya fueron más que suficientes, sobre todo considerando que el nivel intelectual de los habitantes de esta Mega Huaca sólo están capacitadas para participar en concursos de Saya o para no descontextualizar, para presumir de socialistas o antropólogos, con los conocimientos apropiados para dudar de la intervención de la mano de los marcianos en la edificación de Machupicchu.



Es un hecho, que a partir de haber asistido hace ya muchos años al recital del poeta a quien más amo, y que no quiero mencionar el nombre para no poner en apuros la potencial identidad cultural y abdominal de los aspirantes a electores, me es ahora fácil distinguir entre un concierto en el Carnegie Hall y un tuna universitaria en el paraninfo universitario. Con estos antecedentes, a veces me pregunto: por qué me produce tanto placer, sobretodo visual y auditivo, seguir asistiendo a este tipo de manifestaciones del folklore Meta andino; no será que padezco de alguna patología adquirida por el mal ojo de algún devoto de Pachacuteq, o será que mi creatividad necesita del mismo estimulo que necesitó Ionesco para elevarse al Parnaso del cual hacían mención gratuitamente aquella noche. En verdad, escuchar a un tipo de tan envidiable inteligencia, lucidez, ternura y humor no es común en el mundo, mucho menos en un país como este, cuyo máximo icono de la filosofía de vanguardia la encarna sin lugar a dudas la reconocida animadora Gisella Valcárcel.



Aquella noche, comprobé una vez más por qué el único aporte del arte contemporáneo cusqueño es la reubicación del Ayllu. Pues con intelectos tan lucidos, locuaces y sobretodo alternativos, como los que hace ya creo tres décadas lideran la revolución estética en Cusco, es posible que el nuevo Puma Carranza surja de alguno de los talleres de teatro dictados entre Enero y Marzo…Salvo mejor opinión…No es exagerar, pero salvo algunas excepciones, el ejercicio de la promoción cultural en esta neo mística ciudad, está en manos de unos gorditos que mas parecen personajes poco agraciados mentalmente, claro está, de algún film de Tim Burton, que sin ningún pudor y con justa razón se autoproclaman las voces autorizadas del arte en Cusco, y ésta bien (para ellos), porque de esa manera se estimula y con fundamento la mala lengua y la mala leche de quienes se sienten postergados: de los peluconcitos con aires de filólogos pero que apenas han leído por premura mística e inglinal a Castañeda, de los mas humilditos y socialistas pero con aires de innovador ideológico y caricaturista hiper naif of course, de otros más atrevidos y algo fashion con ideas recalcitrantes y novedosas en contra de la Cocacola y el capitalismo, de otros cuyo origen neo inca es evidente en sus sombreros y sus maneras de llevarse a la boca una brocheta de pollo, de los más deslenguados cuya facha atenta contra los principios de dios y que probablemente evitan escuchar a Gian Marco como actitud de protesta radical en contra del sistema, y de otros simplemente sin pelos en la lengua y mas allá de la frente, en fin, de casi todos los amiguitos que niegan haber bailado alguna vez en la discoteca el Muki…



Haciendo un paréntesis en esta breve correspondencia epistolar a mi mismo, debo de una vez poner los puntos sobre las íes, aun a riesgo de poner en peligro mi futuro profesional en la oficina de desarrollo urbano de la honorable municipalidad del Cusco. La otra tarde, reunido con un amigo poeta de Londres, me contaba algo azorado de la mañana anterior en el que por razones antropológicas, encendió el televisor para enterarse en que andaba la programación local. Me contaba, que por casualidad había sintonizado un espacio cultural conducido por un señor aparentemente bajito cuyo biotipo parecía el de un cura franciscano, salvo el sombrero que llevaba sobre su cabeza, queriendo emular a pesar de su estoica estatura a Diego Rivera. Lo que mas le llamó la atención, por su conocimiento profundo del español, es que dicho personaje en un alarde -obviamente distorsionado- de precisión gramatical, intentaba impresionar a la teleaudiencia con su léxico algo cubista y algo gótico, para prescindir los adjetivos que aluden al coeficiente verbal de un futbolista peruano de la segunda división. Yo no tuve mas alternativa que asentir, y retribuirle tal confesión con otra copa de vino. Minutos después, yo corroboré su (tesis) al confesarle que existía otro personaje igual de pintoresco y financieramente mas hipersensible, que en su afán de convertir a la ciudad en el nuevo París o New York, se encargó de la renovación cultural de la ciudad, organizando festivales de “arte total”, generando una nueva corriente cultural que instaba a los gerentes del teatro municipal a organizar cursos vacacionales de saya y marinera; sin dejar de mencionar los eventos masivos para promocionar los últimos modelos de celulares…



Sería ocioso describir el evento en sí, pues como siempre fue lo mismo, salvo la sorpresiva presencia entre el público de mi ex suegra, quien con ese ya mítico atuendo de contadora me miraba aun con cierto tino, seguramente porque la última vez en su casa, las paredes y cubrecama de la habitación de la ex musa, tuvieron que pagar las consecuencias de mi desenfrenado ímpetu uretral a falta del equipo apropiado para la práctica del arte del aerosol.



Creo que lo mas rescatable de esta última experiencia, es haber comprobado que todos están dispuestos a volver cumplir sus mismos papeles en los próximos eventos; ya me imagino a mi mismo intentando alcanzar una copa de vino o una brocheta, cual niño en una fiesta con piñata; ya me imagino a mis amigos de turno, ejerciendo con propiedad aquella indesmayable tradición cusqueña de la mala leche; ya me imagino rodeado de tantas mentes lucidas especulando sobre el autentico traje de Chanan Qory Coca; ya me imagino a mi otra vez con las ganas de verter campeón en la cerveza de la mancha, para dejar de escuchar gratuitamente y con cinismo, tanta heterodoxa vacuidad gramatical…

I Festival Regional de Poesía Femenina en Chiclayo

marzo 02, 2010



Recital Poético (Perú & Chile)

febrero 25, 2010
Estimados amigos y a quienes de pronto estén por la ciudad de Chiclayo, les invito a un recital que se realizará este 27 de febrero en el café 900, ubicado en la calle Izaga y Sáenz Peña. La cita es a las 6:30 p.m.

En esta oportunidad recibimos la visita de Jorge Hurtado, poeta de reconocido prontuariado y el cual viene desde Trujillo. Desde Piura nos cae Henry Córdova, aeda de cálida voz y un buen prospecto para estos quehaceres subliminalmente delictivos. Lo acompañan Luber Ipanaqué y Javier Vilchez, un par de incomensurables chámanes. De nuestra comarca intervendrán Ernesto Zumarán, Cromwell Castillo y Matilde Granados, tres desenfadadas criaturas que aún corren el riesgo de ser proscritas de estos territorios.

Y de manera inusual tenemos la visita de Héctor Hernández Montesinos (afortunadamente no tiene ningún parentesco con Vladi) quien viene desde Chile y promete encender zarzas y hacer uso de sus más ocultos artilugios de recorrido zahorí. El hombre viene recibiendo el Premio Pablo Neruda 2009 otorgado por la Fundación que lleva el mismo nombre.

Sean los primeros en llegar pues no habrá lugar para que tomen asiento.

Presentación de "Danza finita" en café bar Chaska de Trujillo

febrero 12, 2010



MENSAJE A TODOS LOS QUE AUN CREEN EN LA POESÍA Y LOS QUE CREEN EN LA VIDA,



Y A LOS QUE NO TAMBIÉN...Y



A LOS SOBREVIVIENTES DEL AMOR Y DEL DESAMOR.


Se invita a la presentación del libro DANZA FINITA, del poeta Stanley Vega, desertor de todas las ilusiones del mundo, en la ciudad convertida en una minúscula Venecia en estos días de lluvia: Truxillo.



Esperemos que el día miércoles 17 de Febrero aun el centro de la ciudad siga en pie, pues este libro viene precedido de inminentes lluvias y otras catástrofes para la presentación de ese día a las 7:30 pm, en el café bar CHASKA (Jr. San Martín 543), dentro de los recitales Poesía de Miércoles.
Los elegidos para la presentación serán Luis Eduardo García y Jorge Hurtado.
Luego continuará la otra danza, la infinita...así como la incursión de otros poetas en esa noche.


Prohibido desertar!

Reseña sobre "Danza finita" en revista Caretas

enero 27, 2010



Vaivenes sutiles

Por José Donayre




Quizá la danza como baile poco tenga que ver con las direcciones que propone el tercer libro del poeta Stanley Vega. Al parecer, lo que busca sugerir el título Danza finita es la mudanza o movimiento constante que se registra desde los primeros versos del poemario: un punto de partida motivado por la belleza poética y el deseo erótico. Y es más que probable que “finita” se refiera diminutivamente a lo delicado y sutil, y no tanto a aquello que tiene –con el peso de lo obvio- fin, término o límite.

Con tales coordenadas que superan los bordes de lo humano, el lector tendrá la oportunidad de explorar la dimensión de un espacio cambiante. Los poemas forjados en este ámbito de partidas y llegadas –en el que la imagen límpida y la revelación súbita, trabajadas con una ironía que no busca efectismos sino la sobriedad y la trascendencia ante lo trivial y lo efímero– consiguen demostrar que lo evidente es una trampa (más) de la realidad. El poeta traza así un derrotero de epicúrea salvación.

En el ir y venir del protagonista como individuo o suma de sujetos. Vega urde versos cortos muy bien afilados, incluso pulidos con devoto y apasionado oficio para captar un mundo en fuga, que late y emociona en su fragmentada diversidad. Lírico, delirante y aforístico, el poeta, asimismo, irradia en 42 breves poemas una voz templada que sentencia, afirma y envuelve con acertada –y asertiva– precisión, sin sucumbir a la retórica tentación del registro ramplón o el manido recurso del cultismo académico.

Fuente: http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=861&idSTo=75&idA=44403

"Danza finita" en diario La primera

enero 07, 2010
El día de ayer apareció en el diario La primera un breve cometario sobre “Danza finita” hecho por el editor de la página cultural, el poeta José Luis Ayala. He aquí el texto y el link: . http://www.diariolaprimeraperu.com/online/cultura/danza-finita_54010.html





Comentario del editor




Danza finita



Stanley Vega (Santa Cruz. Cajamarca) ha publicado Danza finita (Hipocampo editores, 2009). Este libro que obtuvo el I Premio en los Juegos Florales en la Universidad Agraria La Molina es un texto en el que se nota una evidente madurez literaria frente a sus trabajos anteriores como Inútil inventario (Arte rupestre 2001) y Soliloquio de las hojas (2,003). No le falta razón a Carlos López Degregori en señalar que Stanley Vega: “En estos tiempos en los que abunda tanta poesía estridente, narrativa, desmesurada, es reconfortante encontrar una voz que marcha a contracorriente y quiere recuperar el lirismo esencial”.



Los poemas cortos exigen una mayor economía de lenguaje y permanente trabajo para que con menos palabras se diga más. Una labor de orfebre de la palabra que no termina nunca. Stanley Vega con cuarenta y dos poemas expresa las huellas de una experiencia amorosa que le ha dejado una profunda huella, más allá de las palabras y la propia poesía, habla el subconsciente y el poeta escribe.

De la muerte y otras traiciones en Feria del Libro de Quito

enero 05, 2010




La muerte y otras traiciones: territorio para abrazar a la memoria de lo fugaz

                                                                                                                      Por Víctor Vimos *


“Adivino la muerte en cada paso, en cada giro que la manecilla del reloj da sobre mi piel que se marchita, adivino la muerte en la sombra que persigue a mis zapatos, en el abrazo que me cobija del abismo, adivino la muerte cuando frente al espejo, me reconozco apenas como una mancha de olvido.

Adivino la muerte y puedo oler sus pasos, mirarla como corre despavorida por entre las callejuelas de una ciudad que se hunde en la niebla, en la nicotina, en el alcohol, de una ciudad que duerme a los pies del mar, ese animal elástico que ruge renegando del alba.

Una muerte que no es delito, que no es angustia, que no es balazo ciego en busca de pieles que agujerear. Adivino la muerte que es mordida traicionera, una puñalada baja, un bolero sin acabar”.

No, la muerte no es una traición. La muerte es una vela que pacientemente espera a que nuestros pasos lleguen hacia ella, solo entonces se extingue. La verdadera traición ocurre cuando esos pasos, que deberían no desviarse del sendero predicho para sus huellas, lo hacen, y terminan extraviándose en la jungla de cemento y bullicio que conocemos como realidad.

Una realidad que ha ido restando espacios a la vida. Minimizándola de tal forma que ahora apenas es la justificación para que la memoria siga existiendo. Una memoria que nos habla por fragmentos, por señales, por escasas huellas, y que no permite ver más allá de lo que acontece.

Pero no todo está perdido. Para eso queda la palabra. Esa ánima eterna que dibuja formas, rostros y sueños, y que mediante ellos, nos induce a la locura, al amor, al llanto, a la traición y a la misma muerte.

Nada fácil entonces la labor de un escritor, que como en el caso de Fernando Carrasco, propone una lectura desde los márgenes de la vida: esos momentos eternos en la fugacidad, en los que se puede encontrar el hueso del alma adherido al miedo de morir.

Nueve historias que como punto de inicio tienen la incertidumbre, y como punto de unión la muerte, aun cuando esta no se presente en ninguna parte del texto, se encuentra ahí, en forma de melancolía, de tristeza, de bochorno, de traición.

Nada más duro que la mentira para disimular la muerte. Es decir, que no es fácil ponerse una máscara y salir a fingir que estamos vivos, mientras dentro, en la casa que es el cuerpo, la locura crece. Nada más duro que ser un personaje de Carrasco, atado a esta mentira, a esta traición que es la vida, y envuelto en el desenfreno de una ciudad como Lima, esa especie de pradera de llanto, en donde se riegan uno a uno los acontecimientos que relata el libro.

Un escenario urbano en el que la mejor manera de probarse que se sigue vivo, es tentar a la muerte. Tentarla ocultando verdades, posesionándose de voces que transitan entre el espectro y la certidumbre, creando personajes que no tienen un límite en cuanto a la desdicha que llueve dentro de ellos. El lector, ese personaje moderno por antonomasia, encontrará en este lago de incertidumbre, una posibilidad para reflexionar sobre la manía de la vida por morderse su propia cola, esa sensación de abandono que a todos nos envuelve alguna vez.

Punto característico en la obra de Fernando Carrasco constituyen las notas de la rockola que escapan de cualquier portal, sin importar la hora que sea, para deshacer el instinto del lector. Así, escuchamos un son que sacude a quien está a punto de volar, un canto de drama que cobija a un torero que rememora la vida, a las puertas de su muerte, un bolero que muerde las barbas de un Cristo que sin necesidad de cruz, camina exhibiendo sus llagas, una cumbia que envuelve el juego de barajas, la mala suerte, el odio.

Puestos frente a la construcción de La Muerte y Otras Traiciones, reconocemos la labor incesante de un escritor que, aun cuando está bordeando la juventud, arriesga todo por el todo, y se lanza tras de la historia, hasta alcanzarla. Poseedor de una narración ágil, limpia y con mucha riqueza de imágenes y técnica, Carrasco nos demuestra, una vez más, la gran valía de la tradición literaria peruana, por la que él ha sido influenciado, así como la formación, a paso lento pero indetenible, de una voz propia que seguramente traspasará todos los bordes que el silencio deja sobre nuestra piel.

Buen viento para la labor literaria de Fernando Carrasco, que en este libro La Muerte y Otras Traiciones ha dejado más que anécdotas e historias que se pasan de voz en voz, ha dejado verdaderas muestras de un oficio de alfarero de la palabra, que nos convoca a mirar la vida en instantes, en espacios donde la duda y la incertidumbre, son la mejor forma de abrazar la tranquilidad. Que los tormentos no estén exentos de este paso por la vida, Fernando, así como la calma para ellos, que estás condenado a encontrar solamente en la palabra.


                                        * Poeta y periodista ecuatoriano

Ricardo Musse en presentación de su último poemario

diciembre 22, 2009


Ricardo Muse, desde Piura, me acaba de enviar algunos rollos, entredichos y sobre todo un atribulado texto que leyó hace poco en la presentación de su último poemario "Apostasías". Yo no sé hasta qué punto ha llegado su religiosidad, su devoción hacia Dios. pero bueno, más allá de mis dudas y disentimiento, allí va dicho escrito:   


Cuando en el año 1 989 principié la escritura literaria, ni por acá se me pasó que le escribiría, ni siquiera un solo poema, a Dios. Aunque creía en él, ahora lo sé, con una fe desleal y apática; consideraba, en ese convulsionado tiempo, que mi literatura no podía rebajarse –de ninguna manera- con ese tema tan inútil, desfasado y con nula prestancia discursiva. Mis temas “alturados”, “edificantes” y “esenciales”, para mi poesía, eran: La soledad, la muerte, la injusticia, el desamor, el absurdo, entre otros.

Estaba mi alma envanecida, tan distante e indolente de Dios, que sólo mi soberbia intelectual sostuvo mis latidos durante buen tiempo. Escribí mucho: Diez libros en, aproximadamente, diez años; que –para qué negarlo- alimentaron estas ínfulas de privilegiado poeta; don éste que, ahora lo sé, me lo ha concedido, sin merecerlo, el Todopoderoso Hacedor de mi Espíritu.

Pensé que dicha altivez, con sus vanagloriosas secuelas dentro de mi corazón, me habían eficazmente amurallado, propiciándome una invulnerable autosuficiencia afectiva, proveyéndome de una imperecedera plenitud literaria; sin embargo, esa precaria fortaleza humana se derruyó, en abril del 2 007, cuando mi familia se destruyó completamente, ahora lo sé, mancillada e irredimible por toda la eternidad.

Recién en esa aflictiva condición, me acordé del Amoroso y Justo Padre que tengo en los cielos y le imploré: “Jehová, escucha mi oración, y llegue a ti mi clamor. No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina a mí tu oído; apresúrate a responderme el día que te invocare. Porque mis días se han consumido como humo, y mis huesos cual tizón están quemados. Mi corazón está herido, y seco como la hierba, por lo cual me olvido de comer mi pan. Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne. Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el búho de las soledades; velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado. Cada día me afrentan mis enemigos los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.” (Salmo 102, 1-8).

Me dispuse entonces escribirle un poemario a Dios, al cual titulé “Eternidad”; donde Dios se sitúa, en el circuito comunicativo, como un proactivo escuchante que oye con silenciosa misericordia los clamores angustiosos de su criatura; es un diálogo en un solo sentido, con un interlocutor que no responde verbalmente, que no contesta en el universo discursivo, que aparece enmudecido (pero no indiferente) hacia aquellas plegarias.

En enero de este año, ante la intensificación de la maldad en mi entorno vital más inmediato, planeé “Apostasías”. Éste es la contraparte de “Eternidad”; donde la voz verbal, condicionada por un espantoso estado anímico de vindicación, sólo vocifera a ese Dios Justo, agolpándosele –en su cataclísmica alma- la insoportable tribulación de la perfidia; diciéndole: “Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos, y los que te aborrecen alzan cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos.” (Salmo 83, 1-3).

Yo que afirmaba que constituía rebajar mi pluma poética poetizar la realidad de Dios, ahora sé que era necesario postrarme ante él para que, en su indescifrable gracia, me conceda la perpetua consolación, ante la malévola ignominia circundante. Ahora sé que, de aquí a un tiempo, debo escribir un tercer poemario para completar una trilogía literaria sobre el tema divino. Intuyo que aquel libro lo escribiré con el gozo que el Espíritu Santo me infundirá en su debido momento.

Y quiero terminar, agradeciendo a mi editor Luis Gil Garcés que ha restañado, en algo, mi corazón con sus catecúmenas palabras; al Club Grau por brindarme sus instalaciones para esta presentación; a mis imperecederos y dolientes padres y hermanos filiales; a los fieles amigos que todavía me quedan; a mis colegas de la Institución Educativa "José Jacobo Cruz Villegas" del distrito de Catacaos; a los hermanos cristianos, de las distintas denominaciones, que siguen orando por Mí y, especialmente, a Jehová de los ejércitos, que todavía sigue batallando para que, en su tiempo implacable, sus enemigos reciban, ineludiblemente, los agravios que suscitaron a mi creyente corazón.

Fernández Cozman habla sobre Danza finita

diciembre 21, 2009


El catedrático y crítico literario Camilo Fernández Cozman me acaba de enviar un e-mail donde me cuenta sobre una reseña que hace pocas horas atrás había colgado en su blog La soledad de la página en blanco (http://www.camilofernande.blogspot.com/). En ella habla sobre 3 autores, dos del norte y el otro de Ayacucho. César Olivares, este blogger y  Wilver Moreno. Sobre la Danza comenta los siguiente:    



"Stanley Vega (nacido en Cajamarca) no emplea el poema extenso, sino que prefiere la concisión. Danza finita es un libro de atmósfera sombría pero sugestiva. El yo poético afirma que siempre habrá invierno en su interioridad y que el lenguaje, con asiduidad, será turbulento. La monotonía y la oscuridad parecen imponerse en el universo representado: "Sólo hay luz para inventar/ nuestros pasos.// No vuelvas a los ojos/ hacia atrás.// La oscuridad te tragará". La existencia parece carcomida por la decrepitud. Nada poseemos: todo se desliza, de modo inacabable, hacia el abismo de la muerte. El mundo es, acaso, sinónimo de un endeble pilar que se deshace: "No hay nada/ en qué aferrarse.// Ni siquiera/ los vellos luminosos/ de tu sexo/ pueden salvarme/ de esta caída inevitable". Todo parece conducir al mismo lugar, pues aparece la mueca de la monotonía al final de la dura jornada cotidiana.



Stanley maneja, con sindéresis, el escandido de los versos y el flujo de las metáforas. Me cautivan estos versos algo irónicos: "Ocurre que Dios/ de pronto quiso verse/ frente al espejo/ y sólo vio/ el aire/ que flotaba en silencio". Sin duda, Danza finita constituye un poemario digno de relieve en el año que fenece por su capacidad de impregnar un hondo sentimiento a los más cercanos objetos del mundo cotidiano para meditar sobre el carácter siempre efímero de nuestra existencia. No sé por qué dicho libro me trae a la memoria la filosofía de Arthur Schopenhauer, quien afirmaba que el mundo era sinónimo de dolor y que únicamente nos quedaba contemplar cómo el sufrimiento y la rutina hacían estragos sobre nuestros cuerpos acaso roídos por el tiempo."

Poesía de miércoles en el Chaska

diciembre 14, 2009


 


David Novoa, desde Trujillo, me hace llegar a mi bandeja una nota, la cual difundo en estos instantes.
Desde el día 2 de diciembre están realizando en el Chaska (San Martín 543) una serie de recitales denominados Miercoles de poesía. Ya estuvieron en anteriores fechas Alberto Alarcón, Bethoven Medina, Carlos Santamaría, Gustavo Benites Jara, Luis Cabrera Vigo y Jorge Hurtado.

Para este 16 están programados Ángel Gavidia, Luis Eduardo García y Alejandro Benavides.
La próxima semana, el día 23, se presentarán Manuel Medina, César Olivares y Enrique Ríos Mercedes.

Y para finalizar el año, el 30 de diciembre, pretenderá incendiar el ambiente nuestro querido y mísero diablo, David Novoa, en igneo performance.

Todas las citas serán a las 7:30 p.m.

Es más, los organizadores hacen invitación abierta a quienes deseen participar de tal Miércoles de poesía y así, en los primeros meses del 2009 aparezcan en la programación.

Escriban a: infoleetrujillo@gmail.com o mochezoo@hotmail.com

Crónica fotográfica 2009

diciembre 07, 2009



II Feria del libro de Tarapoto




Recital poético.A mi siniestra, David Orlando.  
  



Público asistente. Plaza de Armas de la ciudad.


Presentación de "Danza finita" en INC de Chiclayo





La presentación estuvo a cargo de Ernesto Zumarán.




Público asistente. Sábado 7 de nov. 8:00 p.m.


Presentación de "Danza finita" en Yacana Bar





Jimmi Marroquín en pleno discurso. A su diestra, Rodolfo Ybarra y a mi siniestra, Teófilo Gutierrez.


 

Oído a la música. Escuchando algunos poemas de la Danza.  


Presentación en la 30º Feria del Libro Ricardo Palma




Previo a la presentación. Con Carlos López Degregori y Selenco Vega.




Haciendo coordinaciones.


.


Carlos López Degregori.




Selenco Vega.



Firma de libros.





Ibidem

Premio de Poesía de la PUCP 2009 fue para Miguel Ildefonso

diciembre 02, 2009


Ildefonso leyendo poemas de Los desmoronamientos sinfónicos


Por la mañana me comunicó el narrador Fernando Carrasco los últimos resultados del Premio Nacional PUCP 2009, no sólo en Poesía, sino también en Novela y Ensayo.

Los resultado fueron:

Poesía: Miguel Ildefonso Huanca con su poemario Libro de exilio (Ganador), Rúben Venturo Silva con El mar es olvido (Mención especial) y Fernando Pomareda con Lurigancho (Mención especial).

Novela: Javier Pizarro Navarro con La vereda más larga del mundo (Ganador), Marco García Falcón con Nuestros padres (Mención especial) y Zoila Vega Salvatierra con Acuarelas (Mención especial).

Ensayo: Eduardo Torres Arancibia con El acorde perdido. Ensayos sobre la experiencia musical desde el Perú (Ganador), Carlos Meléndez Guerrero con La soledad en a politica (Mención especial), Gerardo Arce Arce con Fuerza armada, estado y sociedad en el Perú contemporáneo (Mención especial empatada) y Carlos Morales Falcón con Un escarabajo enconado en la sombra. El resentimiento poético peruano (1964-1981) (Mención especial empatada).

Feliicitaciones a los ganadores. En especial a Ildefonso.  Y provecho compadre. No beba mucho. Sino  invite.     

Reseña en Tren de aterrizaje de José Guich (diario Correo)

diciembre 01, 2009

Este último domingo, fecha en que presenté por segunda vez en Lima (la primera fue en el Bar Yacana y esta última en la sala "La palabra del mudo" de la 30º Feria del libro Ricardo Palma) el poemario "Danza finita" me enteré de una reseña aparecida en el diario Correo. Se trataba del artículo El reino frugal, firmado por el narrador y profesor universitario José Guich y aparecido en su columna Tren de aterrizaje del diario Correo:



Debido a que varios amigos no han podido linkear la página del Correo, copio el articulo de Guich de manera completa. Ahi va:





Reino frugal
Por José Guich



LIMA / Ya se ha comentado en este espacio, más de una vez, la emergencia de la poesía en ciudades del mal llamado "interior" del país. Durante los últimos años, se ha acentuado la sensación de que por fin Lima ve disminuido el monopolio sobre las industrias culturales, y no ahoga o anula a las voces que, desde otras comarcas, reclaman con justicia la posibilidad de ser escuchadas y valoradas. Chimbote, Trujillo, Arequipa, Cusco, entre otras ciudades, manifiestan aire propio en materia de producción literaria y artística. Eso, por supuesto, exige ánimo celebratorio.



Chiclayo no se queda a la zaga en tales menesteres. En la urbe norteña abundan publicaciones y escritores de mucho interés. Uno de ellos es Stanley Vega, nacido en Cajamarca, quien desempeña intensa actividad como periodista. Paralelamente, desarrolla una obra poética en franco ascenso. Demostración palpable de esa realidad es su reciente poemario, Danza finita (Hipocampo Editores, 2009), que representa la consolidación de una escritura iniciada con Inútil inventario (2001) y Soliloquio de las hojas (2003). Vía esos volúmenes anteriores -con destellos a tomar en cuenta-, Vega buscaba un camino hacia la palabra contenida sobre sí misma. El aprendizaje y las lecturas estaban a la vista. Sin embargo, con Danza finita (libro que en 2006 ganó los Juegos Florales de la Universidad Agraria de La Molina), el salto cualitativo es digno de destacarse.



Vega ha optado por un conjunto de 42 textos conectados por una estructura semejante, hollada por la austeridad de los versos, en principio, y también por la impronta de revelación con que concluye cada poema, a partir de una idea generadora. Ese motivo impulsor nace de alguna observación en torno de la naturaleza o bien, de lo cotidiano. El eficaz uso de los símiles o comparaciones, alternados con criterio, nunca vulnera a la totalidad. No existe el riesgo de la monotonía, porque SV sabe desplazarse, con sutileza, de un registro irónico o mordaz, a otro más bien contemplativo o reflexivo acerca de lo elemental del mundo.



Y eso es la vida: simplemente pasa, y no tiene otro sentido que ser ella misma.

"Segunda persona", novela de Selenco Vega en Feria Ricardo Palma

noviembre 30, 2009



Mi estimado amigo Selenco Vega estará presentando este jueves 3 de noviembre a las 7:00 p.m. su flamante novela "Segunda persona" (Mesa redonda, Lima 2009) con la que resultó ganador del Premio Cámara Peruana del Libro Novela Corta 2009. La presentación estará a cargo de Ricardo González Vigil, Oswaldo Reynoso, Gladys Díaz Carrera, (presidenta de la Cámara Peruana del Libro) y Sandra López, la editora.

La cita será en el auditorio "Julio Ramón Ribeyro" y como el mismo Selenco me comenta los precios de cada ejemplar, por tratarse de aquel día, serán especiales y por supuesto el hombre estará firmando autógrafos con todo el gusto del mundo.

No se olviden, este jueves 3 de noviembre a las 7:00 p.m.

INVITACIÓN

noviembre 25, 2009

Estimados amigos, allegados o no, a la humanidad entera, les invito asistan este domingo 29 de noviembre a la presentación de este poemario, "Danza finita". El ritual se llevará a cabo en ´la 30º Feria del libro Ricardo Palma (Vértice del Museo de la Nación: cruce de las avenidas Javier Prado y Aviación, San Borja) , en la Sala "La palabra del mudo" a las 5:30 p.m.. La ceremonia expositiva y lírica estará a cargo de los poetas Carlos López Degregori, Selenco Vega y este desconocido servidor. Los espero. Sumas gracias.